5 estrategias para saber por qué ahorrar

Mi amiga Eliza presume que casi no gasta y cuando lo dice pinta en su rostro una sonrisa de orgullo difícil de ignorar.

Bueno eso hasta que le pregunté, ¿y para qué estás ahorrando? Aquella inocente pregunta la sacó un poco de balance.

Por varios segundos reflexionó, hasta que volvió en sí sin una respuesta clara: “sólo porque sí”.

¿Metas?

Ahorrar por ahorrar no es lo más sano del mundo por una simple y única razón: al no tener una meta establecida no podemos saber si estamos haciendo bien o mal las cosas.

Esto provoca que no enfoquemos nuestros esfuerzos ni busquemos opciones para llegar más pronto a lo que de anhelamos.

5 estrategias

1. Viejos sueños nuevas realidades. Te acuerdas que querías… Darle la vuelta al mundo, caminar por Praga, poner una pastelería. ¿Qué tanto has avanzado en lograrlo? Date unos segundos para reflexionar. Todos queremos muchas cosa y las podemos lograr, pero toma tiempo. ¡Organízalas por prioridad!

2. ¿Cuánto cuesta? Ninguno de nosotros queremos saber esa respuesta porque implica dejar de ponernos pretextos. Las metas tienen un precio, ya sea de esfuerzo o dinero, o ambas. Nos guste o no hay que ponerle un número… ¿Estás listo?

3. Cerca o lejos. Con el punto número dos te darás cuenta de que tan cerca o lejos estás. ¡No te deprimas! Empieza a buscar opciones como la inversión para que en unos años puedas decir “Yo hice” y no “Si yo hubiera”.

4. Asesórate. Nadie lo sabe todo. Y en cosas de dinero la información te pone un poco más adelante de los demás. Consulta a los expertos como piggo, pregunta sin pena y decide. ¿Dirás esto para qué? Mmm, digamos que te estás haciendo responsable de las cosas que quieres lograr, en lugar de dejarlas en manos del destino, otra persona o el azar.

5. Acostúmbrate. Quizá la primera vez te cueste trabajo decidir, pero las siguientes te darás cuenta que cada vez es más sencillo saber qué es lo que realmente quieres y eso te hace un campeón, a la vez que te abrirá toda una nueva perspectiva sobre la vida y tu relación con el dinero.

Fuente: PIGGO