Sugar, un flashback a los 20

La producción de Sugar está lista para asombrar y divertir a la gente con esta versión renovada y traducida por Enrique Guzmán.

Cassandra Sánchez, quien interpreta a la protagonista Sugar Candy, compartió su experiencia: “No tomé a Sugar como si fuera la comedia más exitosa de los insurgentes, sino como una persona. Sugar es una chava que busca amor”. La actriz asegura que a pesar del estrés que conlleva recrear una clásico, logró empatar su propia personalidad con el antecedente que dejó Marilyn Monroe con su papel de Sugar, en 1959.

“Es muy diferente la obra que está escrita a la que se representará”, afirma, pues en esta ocasión la improvisación de sus compañeros Arath de la Torre y Ariel Miramontes lograron darle un toque personal a la obra. “Es muy nuestra, la hicimos nuestra”, comenta Sánchez.

Cassandra platica lo divertido que fueron los ensayos en compañía de sus compañeros Arath y Ariel, pues todo el tiempo debía estar “a las vivas” para que el humor del duo no la tomara por sorpresa. Cuenta que a pesar de ser muy apegada al método tradicional de aprenderse los guiones cabalmente, en esta ocasión estuvo totalmente abierta a los cambios propuestos por sus compañeros y por ella misma.

Además de los cambios realizados por el trío de protagonistas en el guión, Cassandra presentará por primera vez un solo con el Ukelele, instrumento que aprendió a tocar para poder “ser el personaje”.

La protagonista cuenta con once cambios de ropa durante las dos horas y media que dura la obra, cada uno confeccionado especialmente para ella y asegura que no podría lograrlo sin todo el staff que la apoya para vestirse. La producción de Sugar involucra a más de 100 personas entre bailarines, orquesta en vivo, actores y el detrás del telón, en cada noche.

Por su parte, Arath de la Torre también comenta un poco de su vivencia, pues Sugar es su primer musical y una obra muy significativa para su vida: “Orquesta en vivo, compañeros que bailan tap increíble, dirección buenísima, compañeros talentosos. Todo ha sido divertido”, confiesa de la Torre.

Cada unos de los artistas estuvo en constante preparación física para poder bailar tap y realizar las escenas de canto de la mejor manera. La producción y cada uno de los participantes se encuentran muy emocionados e invitan a todo el público a asistir y vivir un momento divertido.

“Sugar fue un sueño y espero que la gente entienda que no hay mejor método para ser feliz que buscar lo que a uno le gusta. No se rindan, levántense a buscar”, concluye Arath.

Los boletos de la obra se pueden adquirir directamente en taquilla del Teatro de los Insurgentes o en la página carteleradeteatro.mx, los precios oscilan entre $420 y $1,020 pesos. Estará disponible hasta el 1 de diciembre.

¿De qué va el musical?

Sugar ocurre durante la depresión económica de los 20, en Chicago.
La protagonista Sugar Candy es cantante y músico, pero su sueño más grande es encontrar a un hombre millonario que la cuide y la ame; para su desgracia, cada hombre del que se enamora no cumple con ninguna de sus expectativas, ya que, además de no tener el capital necesario para ofrecerle la vida deseada, jamás la aman realmente. Ante esta situación Candy cae en el alcoholismo muy frecuentemente.

Por azares del destino dos músicos se encuentran en una persecución contra unos gánsteres y encuetran la academia de música para la que trabaja nuestra protagonista; así es como emprenden una dulce aventura disfrazados de mujer que te sacará risas y llenará de sorpresas la noche.