Metronomy, recuerdos de la infancia
“Yo pretendía ser nostálgico, pero puedo entender que provoque esa sensación”, explica Joseph Mount, el líder del grupo, que actuará en Madrid el día 23, como uno de los platos fuertes del Festival Día de la Música
MADRID.– Hay algo retorcido en The english Riviera,el tercer álbum de Metronomy.
“Yo pretendía ser nostálgico, pero puedo entender que provoque esa sensación”, explica Joseph Mount, el líder del grupo, que actuará en Madrid el día 23, como uno de los platos fuertes del Festival Día de la Música.
“El disco empezó siendo un intento de rememorar mi infancia en ese lugar. Es una especie de Barcelona, pero mucho más fría”, continúa.
Transformemos ese discurso en discos: debuta en 2005 con Pip Paine (Pay The £5000 You Owe). Ese es el que hizo solo en su casa. En 2009 publica Nights Out.
Entonces ya eran un trío, Joseph se había atrevido a cantar, y habían conseguido cierta reputación en directo. Seguía siendo electrónica, pero ya se intuía la transición al pop.
Pocos meses después de editarlo, uno de los componentes lo deja, con lo que se ven en una extraña tesitura.
“En el estudio sigue sigue siendo casi todo cosa mía, pero pensé que quizás era el momento de montar una banda de verdad”, explica Mount, que además de letrista y compositor es el cantante y teclista del grupo.
Así que él y su guitarrista, Oscar Cash, reclutan a la batería Anna Prior y al bajista Gbenga Adelakan.
Esa es la formación que registra The English Riviera. Editado hace más de un año, en abril de 2011, parece que va a gozar de una larga vida.
“La gente dice que puede componer cuando van de gira, pero yo creo que mienten. A mí me cuesta mucho”.
Tiene material de donde tirar, porque su éxito ha sido escalonado. El disco llevaba unas semanas en la calle cuando el jurado del Mercury Price le incluyó en la lista de los 12 mejores álbumes publicados en Reino Unido e Irlanda aquel año, codeandose con James Blake o PJ Harvey (que sería la ganadora).
“Fue muy importante, es cierto. Yo llegué a pensar que ganaríamos. ¿Por qué no? Pero creo que no nos hubiéra ido mucho mejor ser los vencedores”.








