Portada de la revista «Rolling Stone» Italia, contra Salvini

La edición italiana de la revista «Rolling Stone» titula en portada «Nosotros no estamos con Salvini» y lanza una campaña de protesta ante la política de control de la inmigración llevada a cabo por el ministro de Interior del país.

La campaña lanzada por la revista ha recibido el apoyo de decenas de personalidades del mundo de la música y las letras del país, como los periodistas y escritores Daria Bignardi y Erri de Luca; el dibujante Zerocalcare; los actores Carolina Crescentini y Marco D’Amore, de la serie «Gomorra»; cantantes como Elisa, Francesca Michielin y Fiorela Mannoia o el director de cine Gabriele Muccino.

«Duele ver, día a día, una Italia cada vez más enojada, desgarrada, incapaz de esperar y confiar en los demás y en el futuro. Una Italia enojada e infeliz. Y duele más, tener en cuenta que esa rabia se ha convertido en poder», lamenta el texto en su inicio.

«No queremos que nuestro país encuentre un enemigo para sentirse fuerte y unido. Es por eso que no podemos estar en silencio», continúa el manifiesto.

Según expone la revista, los valores sobre los que se han construido la civilización y la convivencia, están siendo «desafiados».

Es por ello que se ve en la obligación de «luchar contra la retaguardia», en dichas cuestiones, que considera «patrimonio compartido e indiscutible».

Y en clara referencia a los dos partidos que gobiernan Italia en alianza, el antisistema Movimiento Cinco Estrellas (M5S) y la ultraderechista Liga, y que defienden una nueva forma de política, denuncia que «los llamados ‘nuevos’ son de hecho antiguos y peligrosos».

El titular de Interior italiano respondió a la portada de la revista al tachar a los firmantes de «multimillonarios, que no tienen contacto con la vida real» y les invitó a que «sean ellos quienes den «la bienvenida a los inmigrantes en sus mansiones».

Opinó, igualmente, que «es extraño que estas apelaciones no provengan de trabajadores, jubilados, estudiantes».

E insistió en que él trabaja «en el nombre de la seguridad, de la ley y del control de los puertos».