Un “piercing” en la lengua, una tradición en Nepal

 

La leyenda empezó hace 385 años, cuando había en la zona un espíritu, de nombre “khyak” , que provocaba numerosos problemas a los habitantes del pueblo

NEPAL.- Mientras que muchos jóvenes se realizan perforaciones en algunas partes de su cuerpo por moda o estética, esta acción es considerada una tradición para mantener la prosperidad de un pequeño pueblo en Nepal.
Desde hace siglos, un lugareño debe perforarse la lengua en público con una alargada aguja de hierro.
Hace tres años esta responsabilidad la asumió el joven Jujubhai Basa, de 31 años, quien agujereó su lengua en la localidad de Bode, situada en el valle de Katmandú.
“Hago esto para preservar mi tradición y cultura. La primera vez me preocupaba que algo saliera mal, pero ahora ya me siento cómodo”, dijo Basa, un maestro de manualidades y artes antiguas en este país clavado en el Himalaya.

Según el sacerdote hindú Hari Bhakta, la leyenda empezó hace 385 años, cuando había en la zona un espíritu, de nombre “khyak”, que provocaba numerosos problemas a los habitantes del pueblo, entonces un sacerdote del Tántra, una corriente esotérica del hinduismo, capturó y perforó la lengua de un individuo con un “piercing” como penitencia, algo que repitió durante los siete años siguientes.

Su objetivo era tener siete años de festividades, proteger al pueblo de la sequía, las inundaciones, los terremotos, la pestilencia y aumentar la habilidad de ser buen anfitrión y el fervor religioso.
A la perforación del “khyak” siguieron los “piercings” que los propios lugareños comenzaron a hacer en sus lenguas para complacer a los dioses, y hoy se atribuye a esta disciplina, que el pueblo haya escapado a toda tragedia.
Krishna Chandra, quien durante 12 años puso su lengua al servicio de los lugareños, se encargó esta vez de perforar la del nuevo héroe local; levantó en el aire la aguja de veinte centímetros y atravesó la lengua de Jujubhai Basa entre los gritos de la gente exaltada.
La aguja es preparada durante un mes antes del ritual, primero se unta en grasa durante dos semanas, y después otras dos se deja reposar en aceite de mostaza.
Su herida se curará en dos semanas y simplemente dejará una pequeña cicatriz en su lengua, una marca que bien vale la prosperidad de su pueblo, dice Basa.


Deja un comentario
Share

Los comentarios están cerrados.














\"\" \"Advertisement\" \"Monarca\"