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La sobrepoblación en las cárceles mexicanas

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El 56.5 por ciento son reos federales. El gobierno del presidente Calderón se propone que antes de finalizar su mandato no quedará un solo preso federal en cárceles estatales o municipales.

Por Alejandro Lelo de Larrea

Poco más del 55 por ciento de la sobrepoblación que existe en las cárceles estatales o municipales en México son reos que cometieron algún delito federal. Esto equivale a casi 30 mil reclusos que debieran estar en prisiones federales, según información de las Secretarías de Gobernación, de Seguridad Pública Federal, así como del Informe WOLA (Oficina de Washington para Asuntos Latinoamericanos).

Es decir, en las 429 cárceles del país existe una sobrepoblación de 53 mil reos, pues la capacidad instalada es para 176 mil 900 internos, y hay 229,900 mil internos. El gobierno federal reconoce que son 29 mil 816 internos presos federales en penales estatales y municipales, lo que equivale al 56.5 por ciento de la sobrepoblación.

Sin embargo, el panorama alentador, al menos en lo que toca a los delincuentes del fuero federal, pues el gobierno del presidente Felipe Calderón tiene ya muy avanzado un proyecto que concluirá antes de diciembre próximo, y que consiste en que no quedará ni un solo preso federal en penales estatales y municipales.

“Por primera vez en la historia del México moderno, el gobierno federal tendrá bajo su custodia a todos los reos federales, lo cual constituirá una mejora significativa, cuantitativa y cualitativa del Sistema Penitenciario Federal”, expresa enfático Calderón Hinojosa.

El titular de la Secretaría de Gobernación, Alejandro Poiré, ofrece cifras de avances importantes en la materia: “Al inicio de la administración eran más de 210 mil presos en todo el país; de esos, 49 mil 200 eran reos del fuero federal y solamente 3 mil 164 estaban en penales federales; hoy día, del total de reos, 47 mil 816 son reos del fuero federal y de esos ya llevamos 18 mil en el ámbito federal; es decir, ya tenemos arriba del treinta y tantos por ciento del total de reos federales en el fuero federal y sí.

22 nuevas cárceles

El proyecto va muy adelantado, tal como lo expresó el presidente Calderón, el pasado 20 de marzo, en gira de trabajo en Papantla, Veracruz, donde supervisó la construcción del nuevo penal federal de “súper máxima” seguridad, al que se le denominó Centro Penitenciario Federal Número 3, que empezará a operar en las próximas semanas, y cuya obra tiene el 90% de avance.

La capacidad carcelaria del estado mexicano había crecido poco en las últimas cinco administraciones del país, tal como lo expresó Calderón, quien resaltó que en 30 años anteriores a su gobierno fueron construidas seis prisiones federales, mientras que al final de su administración entregará 22 penales.

“Durante años, los gobiernos de distintos órdenes, de distintos partidos, dejaron de invertir en la construcción y modernización de las cárceles, con lo que comenzaron a crecer los problemas de hacinamiento y sobrepoblación”, explicó Calderón en durante su visita a Papantla.

Precisamente este fue el motivo por el cual, de acuerdo con la visión del primer mandatario, las cárceles se configuraron en algunos casos como “auténticas escuelas del crimen”, al convertirse en muchos casos en centros para la operación y la ampliación de redes criminales, dejando de cumplir su objetivo de rehabilitar a quienes hubiesen cometido algún delito.

Ante tal panorama, desde que comenzó el sexenio de Calderón se trabajó para incrementar la capacidad del sistema penitenciario federal y apegarlo a las más altas especificaciones internacionales. Y ahora los resultados empiezan a vislumbrarse, de acuerdo con el mandatario.

“Actualmente son ocho las obras que están cerca de concluirse, así como se incrementó la capacidad en las Islas Marías. Cuando estas obras estén en operación permitirán incrementar en 20 mil los espacios de la red penitenciaria. Con este trabajo en esta administración, estaremos dando una solución definitiva al problema que significa la sobrepoblación de internos federales, y tendremos la capacidad de tener bajo custodia a todos los internos federales de las prisiones del país”, resaltó el presidente.

“Súper máxima seguridad” en Papantla

El penal de “súper máxima” seguridad de Papantla es el proyecto más sobresaliente del gobierno federal en materia de infraestructura carcelaria, y contó con una inversión de más de dos mil 600 millones de pesos. Dicho centro penitenciario tendrá capacidad para más de dos mil internos, y habrá un módulo especial de “súper máxima seguridad”, en el que se podrá tener en custodia hasta 592 reos de la más alta peligrosidad.

El modelo de esta prisión es para recluir a los delincuentes más peligrosos uno por celda, a fin de no existan riesgos de corrupción por parte de quienes los vigilan; estarán la mayor parte del día sin ver la luz del sol, y sin contacto alguno con otros internos. Además, estarán vigilados de manera individual, las 24 horas del día los 365 días del año, tanto por los oficiales de dormitorio como por un sistema de monitoreo de video, supervisado vía satélite desde el Comando Central de la Policía Federal en la ciudad de México.

“Se trata de un módulo único en su tipo en todas las prisiones del país y representa un hit en los servicios penitenciarios de México. Aquí, se podrá tener en condiciones de absoluta seguridad a los reos más peligrosos, a los más violentos y a los que pongan en peligro la vida de otros compañeros o de servidores públicos”, explicó Calderón el día del recorrido de supervisión.

Dicho penal tendrá módulos de mediana seguridad y seguridad mínima, y en estas áreas se prevé que existan instalaciones de industria correccional, para que los internos trabajen en actividades productivas, reciban cursos, instrucción escolar, que les permitan obtener un empleo después de su liberación.

Aunque el gobierno federal no ha dado fecha precisa para la inauguración de dicho centro penitenciario en Papantla, se sabe que será en las próximas semanas, dado que la obra está casi concluida.

Los avances y la meta

Ha sido histórica la queja de los gobiernos estatales y municipales, en el sentido de que deben hacerse cargo de presos por delitos federales, incluso muchos de alta peligrosidad, que terminan conviviendo con reos de diferente perfil y son un factor más que contribuye a crear un ambiente en las cárceles contrario a la búsqueda de reinserción social.

Esta situación ha provocado problemas tan graves, como el motín que ocurrió hace unas semanas en el penal de Apodaca, Nuevo León, que derivó en la fuga de 37 reos (en principio se había dicho que fueron 29), presuntamente vinculados a los Zetas, además de que 44 presos fallecieron en el conflicto carcelario.

De acuerdo con el propio Alejandro Poiré, estos hechos violentos, así como otros ocurridos en los últimos años en Zacatecas o Tamaulipas, son parte del control que actualmente mantienen en las prisiones, los integrantes del crimen organizado.

“Es conveniente también explicar que esta lamentable situación se explica, fundamentalmente, por el hecho que se den estos incidentes con la violencia con que las organizaciones delincuenciales pretenden mantener su negocio criminal, incluso, al interior de los centros penitenciarios”, afirma Poiré.

Para apoyar en este sentido a los gobiernos estatales, el gobierno federal firmó un acuerdo mediante el cual podrán acceder a un fondo con recursos de hasta 12,000 millones de pesos, para mejorar su infraestructura penitenciaria y de procuración de justicia, a través de créditos preferenciales, subsidios, apoyos y asesoría.

Además de ello, en 2007 se inició una estrategia integral en materia penitenciaria, para generar mayor infraestructura federal e ir disminuyendo la carga de reos federales en prisiones estatales y municipales.

De acuerdo con cifras del secretario de Seguridad Pública Federal, Genaro García Luna, en diciembre de 2006 había 3 mil 164 reclusos, mientras que este año suman 18 mil 200 internos. Es decir, “en lo que va del sexenio se ha quintuplicado la población recluida en penales federales, dando prioridad a los reos con mayor perfil criminal y peligrosidad”, expone el secretario.

La otra parte del proyecto del gobierno de Calderón es la construcción de nuevos penales, “por lo menos 10 en este año (2012)”, dice Calderón, lo que significa “un esfuerzo que no se había hecho por lo menos en 20 años”.

Las nuevas cárceles se construyen en Sonora, Durango, Guanajuato, Michoacán, Morelos, Oaxaca y Chiapas y Coahuila y estarán listas para los meses de julio y agosto. Su capacidad será para dos mil 500 internos cada uno, es decir, 20 mil nuevos espacios penitenciarios.

Así, el objetivo final del sexenio será que “por primera vez en la historia del México moderno, el gobierno federal tendrá bajo su custodia a todos los reos federales”, remarca el presidente Felipe Calderón.