Reforma de Peña, ¿trae letras chicas?

La propuesta presentada por Peña Nieto busca modificar, al menos, dos artículos de la Constitución lo cual ha causado todo tipo de reacciones en la arena pública

epnreformaenerletras560CIUDAD DE MÉXICO.- La iniciativa de reforma energética, presentada el pasado lunes por el presidente Enrique Peña Nieto, propone una serie de modificaciones para “transformar y elevar –según el mandatario– la calidad de vida de los mexicanos”.

Sin embargo, son esos detalles los que han causado todo tipo de reacciones en la arena pública, pues las modificaciones, que no son letra chica en el documento de 29 hojas de extensión, abogan por enmendar al menos dos artículos de la constitución.

Se trata de los artículos 27 y 28, en los cuales se contempla que la propiedad de las tierras y aguas corresponden a la nación, «la cual ha tenido y tiene –según se lee en ellos- el derecho de trasmitir el dominio de ellas a los particulares, constituyendo la propiedad privada».

De igual forma, es en ellos donde reside lo necesario para aprobar los contratos de utilidad compartida entre Petróleos Mexicanos (Pemex) y particulares para la exploración y extracción de crudo, tal y como lo planteó el propio mandatario en el evento realizado este 12 de agosto.
La propuesta, además, aboga por corregir el régimen fiscal de la paraestatal y modificar las reglas en las compras de proyectos e infraestructura.

Con relación a los contratos de utilidad compartida, estos, abarcarán áreas como refinación, petroquímica, transporte y almacenamiento, al mismo tiempo que se reestructura a Pemex y sus subsidiarias en dos divisiones: Exploración y Producción y Transformación Industrial.

Otro de los puntos que se busca mejorar en Pemex con la iniciativa propuesta por Peña Nieto son las condiciones de transparencia y rendición de cuentas, así como establecer una política nacional de fomento a las compras de proveedores en el sector hidrocarburos, dejando de lado el sindicato de la paraestatal que encabeza el senador priísta Carlos Romero Deschamps.

Con la modificación al artículo 27, en materia de generación de electricidad, se permitirá la participación de particulares, aunque el Estado mantendrá el control del Sistema Eléctrico Nacional, así como del servicio público de redes de transmisión y distribución, al mismo tiempo que se busca apuntalar a la Comisión Federal de Electricidad (CFE), mediante la flexibilidad operativa y de organización, mientras las facultades de planeación y rectoría de la Secretaría de Energía se refuerzan, junto con la Comisión Reguladora de Energía.

De aprobarse la iniciativa, según Peña Nieto, los costos de la luz y el gas bajarán para las familias, los comercios y la industria y habrá más fertilizantes de mejor precio y alimentos más baratos, permitiendo –de paso– una mayor generación de empleos y un crecimiento de la economía nacional de 1% más para 2018 y otro 2% en 2025.