Los rusos quieren convertir la Estación Espacial Internacional en un hotel

La agencia espacial rusa, Roscosmos, quiere convertir las instalaciones de la estación Espacial Internacional (ISS por sus siglas en inglés) en el hotel más caro y épico del sistema solar, hasta la fecha, pero por una de las causas más loables que pueda existir en el mundo: la de la ciencia.

Resulta que, por 40 millones de dólares (por persona) Roscosmos está dispuesta a llevar turistas al espacio durante dos semanas, alojarlos en cuartos privados dentro de la ISS, darles caminatas espaciales y ofrecerles otras actividades (supervisados por astronautas profesionales). Y por 20 millones más, están dispuestos a prolongar tu estancia por un mes ¡Qué gran oferta!

El feliz viejito es Dennis Tito, el primer turista espacial de la historia, después de aterrizar en Kazajstán el 6 de mayo de 2001.

Contaría con cuatro dormitorios cada uno de dos metros cúbicos y dos estaciones de “higiene y medicina” del mismo volumen. Cada habitación privada también tendría un ojo de buey con un diámetro de 228 milímetros (9 pulgadas), mientras que el área del salón del módulo tendría una ventana gigante de 426 milímetros (16 pulgadas).

El motivo por el que Roscosmos quiere hacer este sacrilegio es porque no cuentan con los recursos necesarios para construir los dos nuevos módulos científicos de energía NEM que quiere instalar en la ISS. Cada módulo pesará 20 toneladas, medirá 15.5 metros de longitud, proporcionaría 92 metros cúbicos de espacio presurizado y contará con paneles solares para proveer la energía.

Hasta el momento, los rusos solo tienen dinero para construir uno, el NEM-1, así que han dejado el segundo fuera del presupuesto. Por eso, para hacerlo realidad, han planeado crear paquetes turísticos, que también servirán para financiar el programa Soyuz. El módulo Nem-2 costará entre 279 y 446 millones de dólares.

El plan no es tan descabellado, de hecho, es esperanzador. Comenzarían enviando grupos de 12 personas, los cuales tendrían que pagar 4 millones de dólares por adelantado para que la compañía pueda comenzar el desarrollo del módulo de hotel orbital y una vez que esté terminado, en el 2021, pagar el resto e irse de viaje. Es un método similar que Virgin Galactic usó al comienzo de sus ambiciones de turismo espacial.