Permisos por paternidad ayudan en el bienestar de los hijos

Las políticas de permisos parentales para el cuidado de los hijos es una de las vías para aumentar la calidad de vida de las familias y su bienestar.

Durante el IV Seminario de la Red de Abogados Latinoamericanos, organizado por Early Institute, el catedrático de Sociología detalló que cada vez más países reconocen y promueven el uso de los permisos para ambos progenitores.

En su ponencia el catedrático de la Universidad Autónoma de Madrid, Dr. Gerardo Meil, señaló que “Tendencias de reforma en las políticas de permisos para el cuidado de los niños”, el especialista subrayó que especialmente en los papás fomentan la responsabilidad a través de su “socialización en el cuidado de niños”.

“Si los padres trabajadores disponen de un tiempo para cuidar a sus hijos (como las madres), aprenderán a cuidar y a resolver las necesidades de los niños, recibirán sus sonrisas y su agradecimiento.

Ello, dijo, les proporcionará felicidad y desarrollarán un vínculo más fuerte, más especial entre ambos y se reducirá el riesgo de desatención o incluso abandono”, agregó.

Vital para cuando padres trabajan

“El que se genere este vínculo especial es particularmente relevante cuando ambos padres trabajan pero también cuando hay rupturas conyugales” fenómenos cada vez más frecuentes en muchos países, dijo.

“Es fundamental reconocer el derecho de los niños a ser cuidados por sus progenitores y a que les dediquen tiempo y atención suficiente, sobre todo, en situaciones de especial vulnerabilidad (cuando nacen o son adoptados) y cuando están (gravemente) enfermos”, resaltó.

Recordó que en los últimos años, distintas naciones han implementado políticas públicas que permiten a padres y madres ser partícipes del cuidado de sus hijos, principalmente durante el primer año de vida.

Grandes diferencias

Tal es el caso de Islandia, comentó, que otorga tres meses de permiso para la madre, tres meses para el padre y tres meses más a elegir entre ambos, remunerados al 80 por ciento y con flexibilidad de uso.

Sin embargo, dijo, en México se tiene un permiso de maternidad cuya extensión es de tres meses, mientras que el permiso de paternidad dura únicamente cinco días, muy por debajo de la gran mayoría de países desarrollados.

El especialista indicó que el éxito de las políticas de permisos, en términos de uso e impacto en el ejercicio de la paternidad, ha sido gradual y segmentado, pero hoy se sabe que cuando los papás han utilizado un permiso dedican más tiempo al cuidado de sus hijos que cuando no lo han utilizado.

El Dr. Meil señaló que “puede señalarse que el porcentaje de padres que hacen uso de los mismos está incrementándose paulatinamente, como aumenta el tiempo que lo utilizan.

Por eso “la pertinencia de extender su duración en los países donde ya hay legislación al respecto, así como sensibilizar a las partes sociales, es decir, a las empresas y a los mismos padres, de la relevancia de esta política”, concluyó.