Para mis hijos
¿PUEDO AYUDAR A MI HIJ@ CON LAS MATEMÁTICAS?
¿Considera usted que las habilidades matemáticas son importantes en la vida y en el trabajo?
“Las preguntas son el anzuelo para pescar en el mar de las ideas…”
Miguel de Guzmán
Matemático español (1936 – 2004)
Por Gabriela Meza y Alejandro Chávez
Hoy en día, nuestro mundo está cada vez más afianzado en la tecnología y la ciencia, lo cual exige el desarrollo de habilidades matemáticas sólidas, no sólo en el trabajo, también en la vida cotidiana. Las exigencias irán aumentando y eso, más que asustarnos, debe ser un aliciente para ayudar a nuestros hijos en su formación matemática. Las matemáticas ocupan un lugar preponderante en la formación escolar de nuestros hijos, sin embargo, también son sabidas las dificultades de su aprendizaje en todos los niveles educativos.
Alguna vez se ha preguntado ¿Qué actitud tiene usted sobre las matemáticas? ¿Considera usted que las habilidades matemáticas son importantes en la vida y en el trabajo? ¿Piensa que las matemáticas son útiles en la vida cotidiana? ¿Teme hacer cosas que requieren el uso de las matemáticas? (por ejemplo: calcular cuánta alfombra nueva necesita comprar, hacer cuentas con el banco, o leer el manual técnico para instalar el nuevo aparato DVD). La manera en que usted responda a estas preguntas indica cómo puede estar influyendo en la actitud de su hijo hacia las matemáticas, y cómo él enfrentará su aprendizaje[1].
Con las Matemáticas, se busca propiciar el desarrollo de la creatividad y el pensamiento lógico y crítico de los estudiantes. La meta es que cada uno de los estudiantes cuente con las competencias necesarias para argumentar y estructurar mejor sus ideas y razonamientos; que reconozcan que a la solución de cada tipo de problema (matemático, de otras áreas de conocimiento o de la vida cotidiana) corresponden diferentes conocimientos y habilidades, y el despliegue de diferentes valores y actitudes, que puedan razonar matemáticamente, que sean capaces de explicar sus propios procedimientos, que puedan ver y resolver las aplicaciones de esta disciplina más allá del salón de clases.
Cada día es más importante la ayuda que podamos brindarles los padres a nuestros hijos en su esfuerzo por aprender, apreciar y dominar las matemáticas. Cuando los padres nos involucramos en la educación de nuestros hijos, ellos desempeñan mejor su trabajo en la escuela. Si bien es cierto que en la adolescencia los estudiantes están en proceso de construcción de su propia personalidad y buscan mayor libertad e independencia de sus padres, nosotros debemos estar ahí para apoyar su crecimiento y desarrollo. Por tanto, es importante:
• Ser positivo acerca de matemática y de su aprendizaje.
• Hacer una prioridad su asistencia a clase.
• Animar a que sea organizado.
• Hacer conexiones de las matemáticas con la vida diaria.
• Mantenerse informado de lo que ocurre en la escuela.
• Asegurarse que nuestro hijo domina lo básico.
• Dar todo el apoyo durante las tareas.
• Ayudar a nuestro hijo a desarrollar un plan de acción para las asignaturas.
• Buscar ayuda usando diferentes recursos
• Mantener el buen sentido del humor y estar atento a lo que su hijo le dice
Los padres podemos ser una influencia positiva para ayudar a nuestros hijos a aprender matemáticas, pero también podemos menoscabar sus habilidades y actitudes al comentar, por ejemplo: “Las matemáticas son muy difíciles,” o “No me sorprende que no tengas buenas notas en matemáticas, pues a mí tampoco me gustaban cuando era estudiante,” o “Yo no fui muy buen estudiante en matemáticas y mira qué bien me ha ido en la vida, así que no te preocupes demasiado si no sales bien.” Aunque no podemos obligar a nuestro hijo a disfrutar las matemáticas, sí podemos alentarlo y tomar medidas para asegurar que aprenda a apreciar el valor de las matemáticas en la vida cotidiana y en su preparación para el futuro.
En nuestras interacciones cotidianas con los hijos, hay muchas cosas que los padres podemos hacer (sin sermones ni presiones) para ayudarlos a desarrollar habilidades para resolver problemas, comunicarse matemáticamente y para razonar. Respaldemos en casa a nuestros hijos resaltando sus cualidades y habilidades, dando incentivos positivos y refuerzos a cualquier comportamiento que sea acorde y adecuado para el aprendizaje.
Si un joven tiene autoestima baja, habrá que darle responsabilidades, y privilegios cuando se lo ganen pero no perdamos la oportunidad de platicar con él, pongámosle atención, que no llegue a pensar: “yo no soy importante para mis papás, me ignoran, yo no valgo”. Asegurémonos que se sienta querido, que sepa que cuenta con nosotros para cualquier cosa, brindémosle la confianza necesaria aun cuando las cosas no salgan bien y jamás comparen a su hijo con otra persona; respétenlo. Una persona, nuestros hijos, cuando es tratada con respeto justicia, tolerancia, aprobación y afecto tiene una mayor posibilidad de éxito.
Las matemáticas están ahí, son de una importancia fundamental en la formación de los ciudadanos del siglo XXI, llegaron para quedarse y suele generarles a nuestros hijos algo de temor. Pero, las investigaciones científicas[2] han encontrado que los niños y jóvenes con mayores posibilidades para tener éxito en el aprendizaje de cualquier materia son aquellos cuyos padres apoyan su aprendizaje de manera activa. La formación matemática de nuestros hijos no es responsabilidad única de la escuela, tampoco es solamente nuestra responsabilidad como padres, creemos que es un trabajo en colaboración: escuela – familia, profesor-padre de familia. Esa es nuestra tarea, afrontémosla con gusto y responsabilidad.
Mtro. Alejandro Chávez Ochoa. achavezo@itesm.mx
Mtra. Gabriela Meza Puesto. gmeza@itesm.mx
Referencias
- Departamento de Educación de los Estados Unidos, Oficina de Comunicaciones y Relaciones Comunitarias, Cómo ayudar a su hijo con las matemáticas, Washington, D.C., 2005.
- Educación. Aprender a quererse así mismo.
- Maristas. (2008) Escuela para padres.
The Impact of Parental Involvement on Children’s Education. Recuperado el 20 de junio de 2011








