SERGIO TE LO PLATICA: DOS PRESIDENTES, DOS CONTINGENCIAS

Una climática y otra política que han trastornado la agenda de estos hombres de poder. Habrá que ver quién sale mejor librado de estas situaciones imprevistas

Por Sergio Uzeta/@UZETASUM

SUM1Dos presidentes de países vecinos enfrentan sendas contingencias que les han impedido concentrarse en otros temas prioritarios para sus respectivas naciones. Esos dos jefes de Estado son, nada más ni nada menos, que Enrique Peña Nieto y Barack Obama.

El mandatario mexicano ha tomado las riendas de la emergencia dejada en varios estados del país por la tormenta tropical Ingrid y el huracán Manuel, que a mediados de septiembre, en plenas Fiestas Patrias, dejaron muerte y destrucción en territorio mexicano.

Por su parte, el presidente de Estados Unidos enfrenta un severo atorón legislativo que ha provocado la suspensión parcial de buena parte de las actividades del gobierno estadounidense y generado una preocupación de carácter global ante la crisis política que hay detrás de esta disputa entre republicanos y demócratas.

Ambos mandatarios han tenido que dejar de lado otros asuntos importantes para concentrarse en estas contingencias. Ambos tendrán la oportunidad de encontrarse este fin de semana en la isla de Bali, Indonesia, donde se celebrará la Cumbre del Mecanismo de Cooperación Asia-Pacífico, APEC.

El presidente Peña Nieto ha tenido que asumir personalmente las labores de atención a la población afectada por los fenómenos naturales, pero también ha abierto la puerta a una investigación de fondo que permita deslindar responsabilidades entre funcionarios de los gobiernos federal, estatales y municipales, por supuestos actos de corrupción que dieron pie a la muerte de personas asentadas en laderas y lechos de agua por donde los ríos de lodo, provocados por las torrenciales lluvias, arrasaron con todo.

Por su parte, Barack Obama enfrenta una crisis política que lo pone contra la pared en un momento decisivo para sus aspiraciones de repetir el cargo como Jefe de la Casa Blanca. Los sectores más conservadores le están gritando en su cara que no lo quieren como presidente. Se trata, en voz del propio Obama, de una cruzada ideológica que mucho daño le está causando a su país.

Y vienen fechas clave para ambos presidentes. Enrique Peña Nieto ha puesto en manos del Congreso algunas de las reformas que podrían generar los cambios que su gobierno y el país necesitan para seguir avanzando, como la hacendaria y la energética. El trámite legislativo no será fácil y el costo que tendrá que pagar el gobierno del mexiquense podría ser significativo.

Ya hemos visto en las semanas recientes la resistencia de los grupos afiliados a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, la CNTE, para aceptar la reforma en materia educativa. Ahora viene la energética que genera escozor entre los grupos de la izquierda más recalcitrante y retrógrada.

Por otro lado, la reforma hacendaria ha propiciado inquietud y temor, además de desconfianza, entre las clases medias y altas del país que se niegan a seguir subsidiando a una burocracia cara e ineficiente, como la mexicana. Si bien las protestas de estos sectores no son tan visibles como las de los maestros, si pesan e influyen en el ánimo del gobierno y se reflejan en los comentarios de los líderes de opinión de la mayoría de los medios de comunicación.

Dos presidentes dos contingencias. Una climática y otra política que han trastornado la agenda de estos hombres de poder. Habrá que ver quién sale mejor librado de estas situaciones imprevistas.