Carlos Fuentes, el renacentista
Tras su muerte, queda el legado de 4 libros de cuentos, 11 de ensayos, 9 guiones cinematográficos y más de 20 novelas
Por Álvaro Álvarez Delgado
La desaparición de Carlos Fuentes (1928-2012) silencia a la voz más representativa de la “generación de medio siglo” que agrupa, entre otros, a Elena Poniatowska, Carlos Monsiváis, José Emilio Pacheco y Sergio Pitol.
Entre 1954, publicación de Los días enmascarados, su primer libro, y su lamentable muerte, queda el legado de 4 libros de cuentos, 11 de ensayos, 9 guiones cinematográficos y más de 20 novelas, en una gama tan amplia de intereses que hacen de Fuentes un hombre cercano al ideal renacentista.
¿En qué consiste el aporte de Fuentes a la literatura española?
A riesgo de ser reduccionista, esta pregunta cuenta con dos respuestas: temática y estilística.
Con respecto a la primera, Fuentes lo explica en una entrevista con Emmanuel Carballo , amigo personal y compañero suyo en algunas empresas literarias, como la Revista Mexicana de Literatura (1954-58), que congregó a escritores de diversas generaciones literarias.
La segunda, la estilística, puede ser también respondida a partir de Los días enmascarados.
En la entrevista con Carballo, señala Fuentes, a propósito de su primer libro, y en un rasgo que puede ser trasladado al resto de su obra, “aparecen dos temas que siempre me han preocupado: la ciudad de México (tan misteriosa y, en algunos sentidos, tan abominable) y la realidad social del país. [...] Allí se encuentra, asimismo, mi principal preocupación literaria: la del realismo simbólico”, a lo quehabría que agregar el carácter individual de algunos de sus textos (la polémica Aura sería el mejor ejemplo de esto), junto con el desentrañamiento de hechos políticos (caso de La cabeza de la hidra).
Como sucede con el resto de los compañeros de su promoción literaria, hay que señalar que en las dos preocupaciones externadas por Fuentes, subyacen las ideas de Octavio Paz con respecto a México y lo mexicano, que el Nobel expresó en El laberinto de la soledad.
En cuanto a la pasión por el lenguaje, tan evidente y tan celebrada por la crítica y los lectores, hay que señalar el magisterio de Juan José Arreola, el primero que creyó en Fuentes como escritor y con quien el autor de La región más transparente concibió y pulió buena parte de sus primeros textos.
Desde esta perspectiva, Fuentes continúa con el legado de sus dos maestros, alimenta la tradición literaria mexicana y aporta su muy peculiar punto de vista.
El doctor Álvaro Álvarez Delgado es profesor de Lengua y Literatura del Tecnológico de Monterrey Campus Santa Fe









