Rusia: camino a un crecimiento desconocido

De acuerdo con el Banco Mundial, hasta hace un año, las perspectivas económicas de Rusia lucían inciertas

Por Haydeé E. Moreyra García

 

De acuerdo con el Banco Mundial, hasta hace un año, las perspectivas económicas de Rusia lucían inciertas.

Pero en 2012, el desempeño económico de Rusia mejoró significativamente.

Primero las buenas noticias.

Según las perspectivas económicas del Banco Mundial, su nivel de producción podría alcanzar 2 billones de dólares, colocándose como la novena economía a nivel mundial  o la sexta si consideramos el Producto Interno Bruto (PIB) en poder paridad de compra (en términos del costo de vida  para fines comparativos).

De hecho, analistas esperan que el crecimiento económico de Rusia alcance el 4 por ciento en 2012, una tasa superior a muchos países desarrollados.

Por otro lado, el empleo ha regresado a sus niveles de pre-crisis y los salarios se empiezan a recuperar.

Más aún, la tasa de desempleo de 2011 al 2013 se calcula en 6.5 por ciento, una tasa de desempleo por debajo de la que presentan varios países de la Eurozona o inclusive Estados Unidos.

Las finanzas públicas son otro acierto del gobierno ruso; mientras que la deuda pública de Rusia no excede el 10 por ciento del PIB, muchos países de la eurozona ya registran una deuda pública por encima de 100 por ciento.

Rusia registra superávits fiscales desde hace ya un tiempo y gracias al aumento de los ingresos del gobierno ha podido pagar su deuda externa y fortalecer sus reservas internacionales.

Ahora las malas noticias.

El buen desempeño ruso en materia económica y de balance fiscal se debe en buena medida a su dependencia petrolera y  a los altos precios de este hidrocarburo, mismos que se explican por un recorte de oferta más que por una fortaleza en la demanda.

Adicionalmente, en lo que va del año, el precio de este commoditie , que representa una fuente de exportación para Rusia, ha estado cayendo.

De ahí que la tasa de crecimiento del PIB esté mostrando una desaceleración.

Mientras Rusia no logre “despetrolizar”su economía, el desempeño de las finanzas públicas y el crecimiento estarán totalmente dependientes del fluctuante precio del hidrocarburo.

Ello también produce un efecto inmediato en el comercio; por ejemplo, en 2011Rusia registró un déficit en cuenta corriente de 13 por ciento sobre el PIB al excluir el sector petrolero.

Otros problemas, no menos importantes, tienen que ver con una moneda débil, una población que envejece y la baja productividad del mercado laboral.

Una primera consecuencia de lo anterior es un sector manufacturero débil, una desaceleración en la inversión extranjera directa y un alto nivel de salida de capitales.

No hay duda que Rusia se ha convertido en una economía emergente con alto potencial de crecimiento.

Sin embargo, me temo que mientras no logre resolver sus problemas estructurales (tanto económicos como políticos), su desempeño seguirá siendo inestable, vulnerable e incierto.

Con todo, hay dos eventos que pondrán a Rusia en el ojo del mundo: la celebración del G20 y los juegos olímpicos de invierno.

La maestra  Haydeé E. Moreyra García es directora de Carrera de LEC y LEF Escuela de Negocios Tecnológico De Monterrey Campus Estado de México