No habrá vuelta al pasado: Peña Nieto
En un artículo de su puño y letra para el NYT, el candidato del tricolor descarta una vuelta a los “viejos días” de su partido y propone reexaminar la estrategia contra el crimen, la cual, asegura continuará
Los resultados de los conteos rápidos y del Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP) ubican en primer lugar de las preferencias a Enrique Peña Nieto, candidato presidencial de la coalición Compromiso por México, con ello, buena parte de la sociedad, la opinión pública y algunos medios extranjeros y locales han destacado el regreso del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y de sus viejas prácticas, sin embargo, el otrora gobernador del Estado de México (Edomex) asegura que esos días y maneras no deben preocupar a la población, pues los mexicanos entrarán al “siguiente capítulo”.
En un artículo firmado por Peña para el periódico estadounidense The New York Times (NYT), el candidato expone parte de lo que será su estrategia como huésped de Los Pinos y también agradece a lo mexicanos que el pasado domingo “hicieron largas filas para votar por un cambio”, del cual asegura sentirse “honrado de que la población haya visto esa oportunidad de cambio y nueva dirección en mí”.
El político mexiquense reconoce que “para algunos” su elección representa el regreso a los viejos días de su partido, así como el “dejar de lado los esfuerzos en contra del crimen y las drogas”.
“Les pido –sentencia- hacer a un lado esas preocupaciones”.
En esa línea, expone los dos ejes de su campaña, por un lado “mejorar las condiciones económicas para millones de mexicanos que padecen por una “economía anémica”. Segundo poner fin a la parálisis de reformas necesarias en el sector energético, laboral, educativo, social y de seguridad por mencionar algunas”.
“No pospondremos por más tiempo –añade- estos cambios” e insiste en que “aquellos que temen que las viejas formas regresen, no se preocupen”, toda vez, que forma parte de “una generación de políticos priístas comprometidos con la democracia”.
De igual forma, el hombre de 45 años rechaza “las prácticas del pasado, en la misma dimensión que las políticas del presente avancen”.
“El objetivo de mi generación –abunda en el texto- no es ideología, está vinculada con el éxito de librar de la pobreza a los mexicanos”.
Así, se compromete a gobernar “con claridad y pragmatismo, con estrategias de largo plazo”, tomando como enseñanza el ejemplo de los países en desarrollo, quienes han mostrado la forma de reducir la pobreza, a través de reformas institucionales y políticas económicas enfocadas al crecimiento.
“Es momento –apunta- de que esas mejoras lleguen a México”.
Con relación a la estrategia contra el crimen organizado y el tráfico de drogas, reconoce que si bien no habrá negociación ni tregua con los criminales y que aunque respeta “el compromiso y coraje del presidente Felipe Calderón”, los más de 60 mil muertos en los últimos seis años, lo obligan a continuar con la lucha, pero con una estrategia diferente y con políticas “reexaminadas”.
En ese sentido, se pronuncia en pro de implementar, primero coordinación entre las autoridades federales, estatales y municipales; y segundo la creación de una Policía Nacional compuesta por al menos 40 mil elementos, “tal y como ocurrió en Colombia, Italia y Francia”.
Como parte de la estrategia, propone expandir la policía federal con al menos 35 mil oficinas y unidades de inteligencia y análisis, al mismo tiempo que consolida las fuerzas municipales y estatales, y se abate la corrupción.
“Me he propuesto –añade- reformar las leyes contra los criminales”.
Sin embargo, Peña enfatiza que estas medidas de seguridad deben ser comprendidas a largo plazo y precedidas de esfuerzos que fortalezcan la economía y den reformas sociales.
Con relación a Estados Unidos, considera que debe hacer más para cortar el suministro y la demanda de drogas.
En materia de la relación bilateral con ese país, confía en que “nuestros vecinos se unan no solo para confrontar al crimen y las drogas, sino en los asuntos que a los dos nos conciernen. Debemos construir sobre el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, que entró en vigor en 1994, un mecanismo de crecimiento e integración de nuestras economías, a través de inversiones en manufactura, finanzas, infraestructura y energía”.
“Esta intención –continua- debe conducirnos a una nueva era de cooperación económica y política con la región Asia-Pacífico, así como a estrechar nuestra relación con la Unión Europea. Y con el resto de los países hispano parlantes, en donde México desempeñe un rol importante en la región de Latinoamérica y el Caribe”
Al referirse al tema migratorio, el candidato del tricolor, pide que se implemente una reforma migratoria más comprensiva.
En la parte final del artículo, rememoró cuando en el 2000 “los ojos del mundo estuvieron sobre México y el PRI, por primera vez en siete décadas, atestiguando la transición pacifica del poder a un partido diferente. Desde entonces, México ha evolucionado bastante, convirtiéndose en un país más moderno y dinámico. Sin embargo, este periodo también incluyo la perdida de oportunidades, debido a la falta de importantes reformas económicas y políticas. Dejando en las manos del próximo presidente de México la misión de aprovechar todo el potencial del país”.








