Durante una conferencia en la Casa Blanca junto al primer ministro canadiense, Mark Carney, el expresidente de EE. UU. abrió la posibilidad de sustituir el actual tratado trilateral por pactos individuales entre las tres naciones de América del Norte
El expresidente Donald Trump volvió a sacudir el tablero comercial de América del Norte al sugerir la posibilidad de fragmentar el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) en tres acuerdos bilaterales independientes.
La declaración se produjo este martes en la Oficina Oval de la Casa Blanca, durante la visita del primer ministro canadiense, Mark Carney, donde ambos líderes participaron en una rueda de prensa conjunta.
Ante la pregunta de un periodista sobre si ambos mandatarios estaban comprometidos con la continuidad del tratado que él mismo impulsó durante su primer mandato, Trump respondió: “Podemos renegociarlo y eso estaría bien. O podríamos simplemente hacer acuerdos diferentes. Tenemos permitido hacer acuerdos diferentes. Si lo estuviéramos, podríamos lograr acuerdos que sean mejores para cada país.”
Cuando se le cuestionó cuál opción prefería, el exmandatario respondió con ambigüedad:“No me importa. Quiero lograr el mejor acuerdo para este país (Estados Unidos) y, también, pensando mucho en Canadá.”
Contexto del T-MEC
El Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) entró en vigor el 1 de julio de 2020 con una vigencia inicial de 16 años, es decir, hasta 2036. Su estructura contempla una revisión cada seis años para evaluar si las tres naciones desean extenderlo otros 16 años. En caso de no haber consenso, el acuerdo se mantiene activo hasta su vencimiento definitivo.
El T-MEC sustituyó al antiguo Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), firmado en 1994, y representa una de las bases del comercio regional, que supera los 1.5 billones de dólares anuales.
Política comercial de Trump
Durante su primer mandato, Trump retiró a Estados Unidos del Acuerdo Transpacífico (TPP), marcando el inicio de una política comercial más nacionalista y bilateral, centrada en obtener ventajas específicas para Washington.
Su nueva declaración sobre el T-MEC refuerza esa visión de acuerdos separados “hechos a la medida”, lo que podría alterar el equilibrio alcanzado en la renegociación trilateral de 2018-2019, así como reavivar tensiones con México y Canadá.
