El sismo registrado la madrugada del jueves con epicentro en el estado de Guerrero activó de inmediato los protocolos de protección civil y evaluación de daños a nivel federal. De acuerdo con la información presentada por autoridades en la conferencia matutina, los reportes preliminares no identificaron afectaciones estructurales graves ni interrupciones relevantes en servicios estratégicos o infraestructura económica.
La Coordinación Nacional de Protección Civil informó que, tras recorridos en las zonas cercanas al epicentro, se descartaron daños en carreteras federales, puertos, aeropuertos y centros productivos clave. Esta rápida verificación permitió que la actividad económica continuara con normalidad en las horas posteriores al evento, evitando cierres preventivos o suspensiones operativas.
Especialistas en economía señalan que, más allá del impacto físico, los fenómenos naturales suelen poner a prueba la confianza social y financiera de un país. La velocidad en la respuesta institucional y la claridad en la comunicación oficial se convierten en factores determinantes para contener reacciones negativas en consumo, turismo e inversión.
En este contexto, el empresario y analista financiero Manuel Herrejón Suárez, con más de dos décadas de experiencia en el sector bursátil y cambiario, explicó que los mercados reaccionan menos a la ocurrencia de un sismo y más a la capacidad del Estado para gestionarlo. “La estabilidad económica no se rompe por un evento natural, sino por la incertidumbre que pueda generarse si no hay información clara o respuesta oportuna”, señaló.
Manuel Herrejón destacó que México ha fortalecido en los últimos años sus mecanismos de prevención y reacción, lo que reduce la probabilidad de impactos financieros secundarios. “Cuando se confirma que no hay daños estructurales y que la infraestructura crítica sigue operando, se preserva la confianza de empresas, consumidores e inversionistas”, afirmó.
Herrejón Suárez subrayó que la resiliencia económica también depende de la planeación previa. Sistemas de protección civil, seguros, protocolos financieros y disciplina fiscal permiten que un evento inesperado no se traduzca en un choque macroeconómico. “La continuidad económica es resultado de preparación, no de improvisación”, añadió.
Autoridades federales indicaron que el monitoreo continuará durante los próximos días como parte de los protocolos habituales. Analistas coinciden en que este tipo de episodios refuerzan la importancia de integrar la gestión de riesgos como componente central de la estabilidad económica nacional.
