La batería de un ‘smartphone’ no es infinita y cargarlo es una de las operaciones que más se realizan a diario. Aunque los expertos confirman que llegar al 100% de carga no es lo más adecuado, hay momentos en los que llegar rápidamente al 80% supone una quimera. Para acelerar el proceso existen trucos y consejos fáciles que dan un gran resultado.
En el momento menos esperado la batería brilla por su ausencia. Una situación que, hasta que los fabricantes sigan mejorando las prestaciones de las baterías, sucede muy a menudo. Mucha gente utiliza la noche para cargarlo y, aunque no hay unanimidad sobre si es bueno o malo, lo cierto es que los terminales Android no continúan la carga cuando llegan al 100%.
Para evitar cualquier duda, y cargar el terminal cuanto antes, existen unos consejos básicos para que se cargue rápido. Todos son bastante simples y, quizás, alguno de ellos no sean muy conocidos. Aquí los describimos:
1. No le pierdas ojo a las baterías externas: No es el método más rápido, pero lo colocamos el primero por ser efectivo y sacarte de un apuro en más de una ocasión. Son de un uso común y sirven para lograr algo de ‘vida extra’ en ese momento que te quedas sin batería. Además, son cómodas de llevar y se enchufan directamente al teléfono.
2. Quitarle la funda o el estuche al móvil: Al realizar la carga del terminal, el dispositivo tiende a calentarse durante el proceso. Cuanto más se recaliente la batería, más despacio irá la carga. Y viceversa, las temperaturas bajas tampoco son buenas aliadas. Pero volviendo al excesivo calor, quitar cualquier accesorio que provoque esa calentura, como fundas o elementos que lo protejan, ayudará a mejorar la velocidad de carga.
3. Cerrar aplicaciones e incluso borrar la memoria RAM: Las ‘apps’ son uno de los elementos que más batería consumen en un teléfono. Si se necesita tener alguna abierta durante la carga, es aconsejable comprobar cuáles son las que más recursos consumen. Si no es estrictamente necesario, lo mejor es cerrarlas.
4. Es mejor cargarlo con un enchufe a red eléctrica: El móvil se cargará mucho más rápido enchufándolo directamente a la red que con un cargador usb conectado al ordenador, a un coche o a una batería portátil. Éstas últimas son buenas soluciones pero no son las más rápidas.
5. Mejor si está apagado, o usando el modo avión: Resulta obvio pensar que cuanto menos se le exija al teléfono, más rápido se cargará. Por tanto, lo mejor es apagarlo o activar el modo avión.
6. Usar el cargador oficial: Hay que optar siempre por usar uno que sea oficial de la marca del terminal. Usar alternativos, que normalmente suelen ser más baratos, no suele ser una buena opción ya que no son igual de rápidos e incluso pueden llegar a dañar la batería.

