El Senado aprueba una reforma histórica que obliga a la industria a invertir en reciclaje e innovación ambiental
El Senado de la República consumó la aprobación de la Ley General de Economía Circular, una reforma estructural que transforma el modelo productivo del país y obliga a las empresas a asumir responsabilidad sobre sus productos incluso al final de su vida útil. Con 111 votos a favor, la iniciativa fue avalada en una sesión breve y enviada al Ejecutivo para su publicación.
La nueva legislación modifica disposiciones clave de la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente y de la Ley para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos, con el objetivo de abandonar el modelo lineal de “usar y tirar” y transitar hacia uno circular, basado en reducir, reutilizar, reciclar y reintegrar materiales a la economía.
La reforma obliga a la industria a rediseñar productos, invertir en reciclaje, adoptar procesos más limpios e innovar en cadenas de valor, al tiempo que busca generar empleos verdes, reducir costos productivos y disminuir la presión sobre los recursos naturales.
Un cambio de fondo para la industria
El nuevo marco legal establece el principio de responsabilidad extendida del productor, lo que significa que quien fabrica un bien deberá hacerse cargo también de su disposición final. Este enfoque, aplicado ya en economías avanzadas, presiona a las empresas a repensar empaques, materiales y procesos industriales.
Durante la discusión, legisladores de distintas fuerzas políticas coincidieron en que la reforma es estratégica para el futuro ambiental y económico del país. Se destacó que países como Alemania, Japón y Corea del Sur han logrado niveles de reciclaje superiores al 80% gracias a marcos regulatorios similares.
Las empresas líderes en reciclaje a nivel global
A escala internacional, la economía circular ya es un negocio multimillonario impulsado por grandes corporativos especializados en gestión de residuos y reciclaje:
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Veolia (Francia): líder mundial en economía circular, reciclaje de plásticos, agua y residuos industriales, con operaciones en más de 40 países.
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SUEZ (Francia): referente global en reciclaje avanzado, recuperación de materiales y soluciones circulares para industrias y ciudades.
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Waste Management (Estados Unidos): la mayor empresa de gestión y reciclaje de residuos en Norteamérica, con inversiones constantes en reciclaje y conversión energética.
Estas compañías han demostrado que el reciclaje a gran escala es compatible con rentabilidad, innovación y crecimiento sostenido.
Las empresas que más reciclan en México
En el contexto nacional, México ya cuenta con casos emblemáticos que marcan el camino hacia la economía circular:
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PetStar: considerada la planta de reciclaje de PET grado alimenticio más grande del mundo, recicla más de 5,500 millones de botellas al año.
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Bio Pappel: líder en reciclaje de papel y cartón en México y América Latina, con un modelo basado en fibras 100% recicladas.
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Cemex: pionera en economía circular industrial, reutiliza residuos como combustibles alternos y materias primas en la producción de cemento.
Estas empresas anticiparon el espíritu de la ley y hoy se perfilan como referentes para una industria que deberá adaptarse rápidamente al nuevo marco regulatorio.
Lo que sigue
La aprobación de la Ley de Economía Circular marca un punto de inflexión para el sector productivo mexicano. La clave estará en su implementación, los incentivos a la inversión y la capacidad del Estado para supervisar y acompañar la transición.
Más que una norma ambiental, la reforma redefine la relación entre industria, consumo y recursos naturales, y coloca a México en la ruta de las economías que apuestan por competitividad, sostenibilidad y largo plazo.
