Los mandatarios de Estados Unidos y China sostienen su primer encuentro cara a cara en seis años durante la cumbre de APEC, en medio de tensiones por pruebas nucleares y la disputa por el comercio global.
Busan, Corea del Sur, 29 de octubre de 2025.– El presidente Donald Trump y su homólogo chino Xi Jinping sostuvieron este jueves su primera reunión bilateral en seis años, en un intento por establecer una tregua comercial que detenga la guerra arancelaria entre ambas potencias, responsable de meses de turbulencia en los mercados y de la disrupción de cadenas de suministro internacionales.
El encuentro, celebrado en el marco de la Cumbre de Cooperación Económica Asia Pacífico (APEC) en la ciudad surcoreana de Gyeongju, se produce en un momento de elevada tensión geopolítica. Apenas una hora antes de la cita, Trump anunció en su red social Truth Social que había instruido al Departamento de Guerra para reanudar las pruebas nucleares de Estados Unidos “en igualdad de condiciones” con Rusia y China, calificando a Xi de “negociador muy duro”.
Xi respondió con tono conciliador, al afirmar que ambos países “deben ser socios y amigos” y que pueden “asumir conjuntamente su responsabilidad como naciones importantes para lograr cosas más grandes y concretas”.
Durante la reunión, los líderes estuvieron acompañados por sus principales asesores: el secretario de Estado estadounidense Marco Rubio y el canciller chino Wang Yi. De acuerdo con fuentes diplomáticas, uno de los principales temas fue la reducción del 20% de los aranceles sobre productos chinos relacionados con el fentanilo, así como las restricciones de Pekín a la exportación de tierras raras, minerales esenciales para la industria tecnológica y de defensa.
El Ministerio de Relaciones Exteriores chino calificó la reunión como una “comunicación profunda sobre temas estratégicos”, mientras que Trump aseguró que “muchos problemas serán resueltos” durante el encuentro, en busca de un nuevo equilibrio en la relación económica bilateral.
Contexto regional y diplomático
La cita en Busan marca el cierre de una gira asiática de Trump, en la que ha sido recibido con elogios y reconocimientos. En Japón, la primera ministra Sanae Takaichi lo propuso al Premio Nobel de la Paz y le obsequió una pelota de golf bañada en oro. En Corea del Sur, destacó la “fortaleza sin precedentes” de la alianza militar bilateral y anunció su visto bueno para que Seúl construya un submarino de propulsión nuclear.
Aunque Trump insinuó su deseo de reunirse con Kim Jong Un, el encuentro con el líder norcoreano no se concretó, aunque dijo esperar que se dé “en un futuro no muy lejano”.
México y el T-MEC
Por América Latina, el único jefe de Estado presente en APEC es el chileno Gabriel Boric, mientras que México está representado por el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, quien sostuvo conversaciones con el representante comercial estadounidense Jamieson Greer para avanzar en “los siguientes pasos” del T-MEC, cuya revisión formal comenzará en 2026.
Con la atención del mundo puesta en Busan, la reunión entre Trump y Xi podría marcar un nuevo punto de inflexión en la competencia global entre Estados Unidos y China, donde la economía, la tecnología y el poder militar vuelven a cruzarse en una compleja partida de ajedrez diplomático.

