Ernestina Godoy Ramos, exconsejera Jurídica de la Presidencia de la República y una de las promotoras de la fundación de Morena, fue designada como la nueva titular de la Fiscalía General de la República (FGR) por el Senado de la República.
Ernestina Godoy promete una nueva FGR: sin persecución política, sin fabricación de culpables y sin impunidad
Antes de ser electa, en su comparecencia ante el Senado, la aspirante a fiscal general ofreció transformar la institución, restablecer la confianza ciudadana y construir un modelo estratégico de procuración de justicia
En su comparecencia ante el pleno del Senado, Ernestina Godoy —segunda integrante de la terna para encabezar la Fiscalía General de la República (FGR)— delineó una visión de ruptura respecto de su antecesor. Fue enfática: “No habrá persecución política, no se fabricarán culpables, pero tampoco habrá impunidad”.
Su mensaje apuntó directo a uno de los temas más insistentes por parte de la oposición: las garantías de que la FGR no se utilizará como mecanismo de presión política. Godoy respondió que fortalecerá los sistemas internos de investigación, sanción y combate a la corrupción, al mismo tiempo que impulsará una fiscalía más profesional, humana y coordinada.
Una FGR “a la altura del país”
Desde tribuna, Godoy ofreció una transformación institucional basada en:
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Transparencia y rendición de cuentas
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Decisiones basadas en evidencia
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Respeto pleno a los derechos humanos
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Resultados verificables
La aspirante sostuvo que la prioridad no es la burocracia ni los indicadores, sino restablecer la confianza ciudadana, un activo que —reconoció— sigue pendiente en un país donde la justicia todavía va detrás de la realidad criminal.
Como parte de ese rediseño, anunció que elaborará el Plan Estratégico de Procuración de Justicia y reactivará el Consejo Ciudadano, un órgano obligatorio que, subrayó, dejó de operar durante la gestión del exfiscal Alejandro Gertz Manero.
“Una fiscalía que actúa sola está destinada al fracaso”
Godoy describió el escenario criminal actual como uno con tecnologías sofisticadas, estructuras financieras complejas, redes transnacionales y delitos de alta complejidad, lo que exige una fiscalía moderna, articulada y con visión de Estado.
Insistió en que México demanda una institución capaz de investigar la ruta del dinero, priorizar casos estratégicos y evitar que la dispersión de carpetas inhiba la eficacia: “Una fiscalía que investiga todo por igual, no investiga nada con eficacia”.
También planteó elevar la calidad de las investigaciones mediante:
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Evidencia científica y peritajes sólidos
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Análisis de inteligencia
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Argumentación jurídico–técnica robusta
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Judicializaciones fuertes y sentencias ejemplares
Todo ello, dijo, sin renunciar al respeto a las víctimas, a los ofendidos y a las personas investigadas.
Antes de ser electa, durante su comparecencia ante el pleno del Senado, dentro del proceso para la elección de la nueva titular de la Fiscalía General de la República (FGR), Ernestina Godoy, advirtió que en caso de lograr el aval de la mayoría “no habrá persecución política, no se fabricarán culpables, pero “desde ahora les digo, tampoco habrá impunidad”.
Fue uno de los puntos en que la oposición insistió y su respuesta fue que se fortalecerán los mecanismos de persecución y sanción de actos de corrupción interna.
Segunda de las tres integrantes de la terna de la que esa cámara del Congreso debe elegir a quién dirigirá la FGR los próximos nueve años, desde tribuna, se comprometió a impulsar un nuevo diseño institucional, de la dependencia, a fin de que ya no sea opaca ni distante, sino humana y profesional, con resultados contundentes, coordinada con el gabinete de seguridad pública y con las fiscalías estatales.
“El verdadero reto no es sólo mejorar indicadores, no es burocracia. Es restablecer la confianza ciudadana y esto se logra con transparencia, con rendición de cuentas , con decisiones basadas en evidencia, con un respeto restricto a los derechos humanos con resultados verificables”, recalcó.
En un deslinde de la gestión del ex fiscal, Alejandro Gertz Manero, expuso que elaborará el Plan Estratégico de Procuración de Justicia y se instalará el Consejo Ciudadano, al que por ley está obligada ( lo que dejó de cumplir quien será su antecesor) para revertir, dijo, “la percepción de opacidad en las instituciones de procuración de justicia y al mismo tiempo garantizar el derecho humanos a participar en los actos públicos”.
Con la visión de transformar a la FGR, expuso que se enfrentan desafíos históricos derivados del fenómeno criminal que opera hoy con tecnologías sofisticadas , con presencia trasnacional y con estructuras financieras complejas, delitos de alta complejidad y ante esos retos se requiere la coordinación, inteligencia y visión de Estado, porque “una fiscalía que actúa sola está destinada al fracaso”,
La FGR necesita estar a la altura de una realidad compleja en que la justicia aún no está a la altura de lo que el país necesita y ello sigue siendo una deuda con la sociedad, insistió.
“Hoy México exige una fiscalía que planifique y que actué con visión estratégica. Agradeció al Senado las reformas aprobadas en materia de seguridad, pero, aclaró, las leyes no se aplican solas.
“Un país que enfrenta la delincuencia organizada de alto nivel y redes financieras delictivas necesita una fiscalía que investiguen no sólo a las personas sino la ruta del dinero. También se abordará la priorización y segmentación de casos porque estoy convencida de qué una fiscalía que investiga todo por igual no investiga nada con eficacia.
En una definición puntual de un plan de trabajo, Godoy resaltó que la FGR debe convertirse en una institución “ capaz de incorporar a las carpetas de investigación, evidencia sólida, peritaje, científicos y análisis inteligencia, además de argumentos técnico jurídicos que se traduzcan en la judicialización fuerte de esas carpetas, pero sobre todo hacia la obtención de sentencias ejemplares”.
Ello, “sin dejar de lado el respeto a la persona investigada y a las víctimas y ofendidos . No fabricaremos culpables y no habrá persecución política, pero desde ahora les digo tampoco habrá impunidad. Vamos a avanzar en el fortalecimiento integral de los protocolos de atención que nos aseguren cero tolerancia a la tortura y tratos crueles. Se perfeccionarán los mecanismos rigurosos de control y supervisión”.

