La UIF y la OFAC bloquean a 29 personas y 9 empresas vinculadas al lavado de dinero, bienes raíces ilícitos y transferencias internacionales ligadas a un grupo criminal con presencia en México, Canadá, EE. UU., Colombia, Italia y Reino Unido.
La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), a través de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), y el Departamento del Tesoro de Estados Unidos ejecutaron una operación conjunta para desarticular el brazo financiero de una organización criminal transnacional dedicada al narcotráfico, lavado de dinero y ocultamiento de activos.
La acción binacional permitió designar a 19 objetivos iniciales —10 personas físicas y nueve empresas—, además de identificar otras 10 personas adicionales con actividad financiera ilícita en México, quienes serán incorporadas a la Lista de Personas Bloqueadas (LPB) y denunciadas ante la Fiscalía General de la República (FGR) por Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita (ORPI).
Una red con nombres, estructuras y alcance en seis países
De acuerdo con fuentes de la investigación, entre los operadores financieros detectados se encuentran Julián “N”, presunto coordinador de transferencias internacionales; Marcos “N”, responsable de la compra de inmuebles mediante prestanombres en Baja California y Ciudad de México; y Ricardo “N”, vinculado a la administración de activos a través de plataformas digitales con ramificaciones en Italia y Reino Unido.
En el ámbito empresarial, la OFAC y la UIF identificaron compañías fachada como Grupo Inmobiliario Terranova S.A., Servicios Logísticos Arvento S.A., y Comercializadora Daltor S. de R.L., utilizadas para simular operaciones comerciales y triangular recursos. Varias de estas empresas mantenían relaciones financieras con filiales en Canadá, Colombia y EE. UU., lo que permitió dispersar fondos y complicar la trazabilidad del dinero ilícito.
Operaciones detectadas
Los reportes financieros analizados por la UIF y la Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN) confirman que la organización:
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Movía capitales mediante sociedades instrumentales creadas para ocultar beneficiarios reales.
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Compraba inmuebles premium en zonas urbanas a través de prestanombres.
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Administraba activos mediante billeteras digitales y plataformas cripto.
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Realizaba transferencias internacionales escalonadas, diseñadas para evadir alertas regulatorias.
Las autoridades detectaron flujos irregulares que superan los 350 millones de pesos durante los últimos 24 meses, así como operaciones inmobiliarias superiores a los 40 millones presumiblemente asociadas con actividades delictivas.
Un golpe financiero estratégico
La operación fortalece la cooperación bilateral México–Estados Unidos e inhibe la capacidad de organizaciones criminales para utilizar el sistema financiero como vehículo para sus actividades.
“La acción conjunta reafirma el compromiso de ambos países para impedir que los recursos ilícitos se inserten en los circuitos financieros formales y para desarticular las redes que financian estructuras delictivas”, señalaron fuentes de la UIF.
Hacienda reiteró que continuará profundizando los esquemas de inteligencia financiera, reforzando la supervisión y compartiendo información crítica con sus contrapartes internacionales para proteger la integridad del sistema financiero mexicano.
