La detención de Jorge Armando “N” revela la estructura, los intereses criminales y las motivaciones detrás del homicidio del alcalde Carlos Manzo, un crimen que exhibe el choque frontal entre autoridad municipal y grupos delictivos en Michoacán.
La captura de Jorge Armando N, alias “El Licenciado”, uno de los presuntos autores intelectuales del asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Alberto Manzo Rodríguez, representa el golpe más importante contra la célula delictiva que planeó y ejecutó el ataque ocurrido el 1 de noviembre, durante el Festival de las Velas. Su aprehensión, resultado de un operativo conjunto entre autoridades federales y estatales, abre una ventana a la estructura criminal que opera en la región y a las motivaciones detrás del homicidio.
De acuerdo con las investigaciones, “El Licenciado” fungía como coordinador operativo y enlace directo con el grupo criminal responsable del atentado. En los intercambios de mensajes recuperados por las autoridades, se establecen instrucciones precisas para dar seguimiento, ubicar y atacar al edil. La orden fue inequívoca: “ultimar a como dé lugar”.
Un crimen de alto valor simbólico
El asesinato de Manzo no fue un acto aislado, sino una reacción a su postura de “tolerancia cero” contra las células delictivas que operan en Michoacán. El alcalde había impulsado acciones para recuperar espacios públicos, fortalecer la vigilancia en zonas con alta incidencia delictiva y limitar la captura del territorio por parte de organizaciones dedicadas al narcotráfico y la extorsión.
Estas medidas afectaron intereses directos del grupo que encabeza “El Licenciado”, particularmente en áreas estratégicas como rutas de trasiego, cobro de piso y operaciones vinculadas a la cadena de valor del aguacate, uno de los sectores más lucrativos y disputados por el crimen organizado en la región.
Una estructura criminal bien aceitada
La operación que derivó en el homicidio fue ejecutada con una planificación minuciosa. Las autoridades identificaron reclutamiento de jóvenes, adiestramiento previo, roles definidos para cada participante y acciones posteriores destinadas a ocultar evidencia. El perfil de los atacantes evidencia que no se trataba de improvisación, sino de una estructura con recursos, inteligencia y capacidad de operación.
La investigación también apunta a un esquema financiero paralelo destinado a sostener las actividades criminales: movimientos bancarios irregulares, uso de empresas fachada y transferencias internacionales que formaban parte del aparato económico que mantenía en funciones a la célula encabezada por Jorge Armando N.
Impacto y próximos pasos
El caso provocó un profundo malestar social en Uruapan, donde la población ha manifestado hartazgo por la violencia y la impunidad. La detención del presunto autor intelectual es vista como un paso decisivo para desactivar la red que ordenó el atentado, aunque aún quedan operadores por capturar y líneas de investigación por fortalecer.
El gobierno federal anunció que continuará con los operativos en Michoacán, reforzará la presencia de fuerzas de seguridad y ampliará el intercambio de información con las autoridades estatales para evitar que episodios como el asesinato del alcalde Manzo se repitan.
