El incremento de fraudes digitales y robo de identidad en México mantiene bajo presión a usuarios y empresas, mientras especialistas en ciberseguridad advierten que las contraseñas débiles continúan siendo uno de los principales puntos de acceso para los ciberdelincuentes.
En el marco del Día Mundial de la Contraseña, expertos señalaron que más del 80% de las brechas de seguridad comienzan con claves robadas, fáciles de descifrar o reutilizadas en múltiples plataformas, situación que ha elevado la exposición de millones de cuentas personales y corporativas.
Patricio Castrejón explicó que en México persiste el uso de combinaciones simples relacionadas con fechas de nacimiento, nombres personales o secuencias numéricas, prácticas que facilitan los ataques automatizados utilizados actualmente por hackers y redes de fraude digital.
Además, el especialista advirtió que muchas personas siguen priorizando la facilidad para recordar contraseñas sobre la seguridad real de sus cuentas, aumentando el riesgo de robo de información financiera y datos personales.
Uno de los problemas más frecuentes es la reutilización de la misma contraseña en distintos servicios digitales, una práctica que multiplica el impacto de cualquier filtración de datos y permite que un solo acceso comprometido abra la puerta a múltiples plataformas.
El escenario se ha vuelto más complejo con el avance de la inteligencia artificial, tecnología que ya es utilizada para automatizar ataques de fuerza bruta, perfeccionar campañas de phishing y generar mensajes falsos cada vez más difíciles de detectar.
Los especialistas también alertan sobre nuevas amenazas vinculadas a herramientas de clonación de voz y suplantación digital, capaces de vulnerar sistemas tradicionales de autenticación y engañar tanto a usuarios como a empresas.
Frente a este panorama, las soluciones biométricas y los gestores de contraseñas comienzan a consolidarse como alternativas más seguras dentro del ecosistema digital.
Empresas tecnológicas como Apple y Google ya integran sistemas capaces de generar y almacenar contraseñas complejas automáticamente, reduciendo la dependencia de claves simples y repetidas.
Sin embargo, expertos coinciden en que el principal desafío continúa siendo el factor humano. Cerca del 68% de las brechas de seguridad están relacionadas con errores de usuarios, ya sea por descuido, desconocimiento o exceso de confianza frente a mensajes, llamadas y correos fraudulentos.
Ante el crecimiento del cibercrimen, especialistas recomiendan utilizar contraseñas únicas y robustas, activar la autenticación en dos pasos y mantener una actitud más preventiva frente a cualquier solicitud digital de información sensible.


