Hablar de Pablo Bustamante es hablar de una forma distinta de hacer política: cercana, en territorio y enfocada en que el bienestar llegue directamente a las familias. A lo largo de su trayectoria en el servicio público, construyó un liderazgo basado en escuchar, atender y cumplir, principios que marcaron su gestión al frente de la Secretaría de Bienestar de Quintana Roo.
Durante ese periodo encabezó la transformación de la política social del estado, homologándola con la visión de bienestar impulsada por la Cuarta Transformación que encabezan la presidenta Claudia Sheinbaum y la gobernadora Mara Lezama. Recibió una dependencia con programas dispersos y la consolidó como una Secretaría de Bienestar con identidad, estrategia y presencia en todo Quintana Roo, llevando los apoyos directamente a las familias, sin intermediarios.
Los resultados fueron contundentes. Bajo su coordinación, Quintana Roo logró reducir en 9.3 puntos porcentuales los índices de pobreza entre 2022 y 2024, permitiendo que más de 177 mil quintanarroenses salieran de esa condición, de acuerdo con datos del INEGI. Este avance fue posible gracias a una política social cercana, con presencia permanente en territorio y una inversión histórica para atender a quienes más lo necesitaban.
Entre los principales legados de su gestión destaca la puesta en marcha de la Red de Unidades del Bienestar, un modelo innovador que acercó consultas médicas, medicamentos gratuitos, mastografías, servicios dentales y atención integral a los 11 municipios del estado, acumulando más de 500 mil servicios brindados a la población. También fortaleció Comemos Tod@s, que hoy beneficia a 60 mil familias; impulsó las Caravanas del Bienestar, que llevaron servicios gratuitos a comunidades de todo el estado; creó el programa Conecta Quintana Roo, que permitió a miles de personas acceder gratuitamente a telefonía e internet; y desarrolló los FARO del Bienestar, espacios dedicados al desarrollo, la capacitación y el empoderamiento de las familias, especialmente de las mujeres.
Sin embargo, el mayor distintivo de Pablo Bustamante no fueron únicamente los programas sociales, sino su forma de trabajar. Durante su gestión recorrió de manera permanente colonias, regiones, tianguis y comunidades, escuchando de primera mano las necesidades de la gente y construyendo soluciones desde el territorio. Esa cercanía permitió consolidar una política social con rostro humano y fortalecer el vínculo entre el gobierno y las familias.
Hoy, ese trabajo también encuentra respaldo en la opinión pública. Las más recientes mediciones de De las Heras Demotecnia colocan a Pablo Bustamante como el perfil masculino mejor evaluado para Cancún, un reconocimiento que no es resultado de una campaña, sino del trabajo realizado durante años, de los resultados obtenidos y de la confianza construida con la ciudadanía.
Con una visión centrada en la justicia social, el bienestar y la cercanía con la gente, Pablo Bustamante se ha consolidado como uno de los principales referentes de la transformación en Cancún. Su trayectoria demuestra que cuando el servicio público se ejerce con sensibilidad, trabajo en territorio y resultados, el bienestar deja de ser un discurso para convertirse en una realidad que transforma la vida de las familias.

